Cuando el hombre cayó aparte de que se alejó de Dios por el pecado también se produjo un vacío el cual provocó algunas necesidades en su alma.Ahora se identifican muchas de estas necesidades las cuales se pueden resumir en AMOR, el hombre necesita amor.
Algunas de estas necesidades son las siguientes: CONFIAZA, ACEPTACIÓN, APRECIO, COMPRENSIÓN, RESPETO, VALORACIÓN, SOCIALIZACIÓN Y COMUNICACIÓN.
Veamos dos (2) ejemplos bíblicos acerca de estas necesidades.
A) ZAQUEO. Lucas 19:2-10
Aceptación: Jesús contrario a los demás no lo rechazó. Tal vez este hombre era menospreciado porque era jefe de los publicanos.
Comprensión: Jesús comprendió que era un hombre que tenía necesidad y que en el fondo de su corazón quería cambiar su vida.
Respeto: Jesús no lo juzgó sino que respetó lo que él era, cada quien tiene una vida y la ha vivido bien o mal pero merecemos respeto, pero si por el contrario juzgamos y nos creemos mejores que los demás pues no respetamos a los demás, y si es así pues tampoco nos respetarán a nosotros. Recordemos lo que dijo Jesús “lo que tu quieres que otrs te hagan hazle a ellos así” (LA REGLA DE ORO).
Valoración: Todos tenemos un valor y Jesús tuvo mucho cuidado en demostrárselo a Zaqueo. Jesús se detuvo en el camino y le dijo que quería ir a su casa. Tanto valía Zaqueo jefe de los publicanos como el como el hombre que se ganaba la vida en otro trabajo.
A) ZAQUEO. Lucas 19:2-10
Aceptación: Jesús contrario a los demás no lo rechazó. Tal vez este hombre era menospreciado porque era jefe de los publicanos.
Comprensión: Jesús comprendió que era un hombre que tenía necesidad y que en el fondo de su corazón quería cambiar su vida.
Respeto: Jesús no lo juzgó sino que respetó lo que él era, cada quien tiene una vida y la ha vivido bien o mal pero merecemos respeto, pero si por el contrario juzgamos y nos creemos mejores que los demás pues no respetamos a los demás, y si es así pues tampoco nos respetarán a nosotros. Recordemos lo que dijo Jesús “lo que tu quieres que otrs te hagan hazle a ellos así” (LA REGLA DE ORO).
Valoración: Todos tenemos un valor y Jesús tuvo mucho cuidado en demostrárselo a Zaqueo. Jesús se detuvo en el camino y le dijo que quería ir a su casa. Tanto valía Zaqueo jefe de los publicanos como el como el hombre que se ganaba la vida en otro trabajo.
B) LA MUJER SAMARITANA. Juan 4.
Aceptación: Jesús ya sabía quien era ella. Era una mujer de la parte de Samaria los cuales no eran dignos para los judíos y era una mujer que había vivido con algunos hombres y el último ni era su marido. Simplemente Jesús la aceptó sin juzgarla.
Respeto: Jesús no le habló de cómo era su vida sino que como si no supiera nada entabló una plática edificante. A Jesús no se le quitó lo santo al tratarla como si fuera una de su pueblo. Solo la respetó.
Valoración: Ella pensaba que era inferior a los judíos y se ve claro en como se sorprende cuando Jesús le pide agua. Y Jesús la valoró tanto como cualquier judío que le ofreció el agua de vida.
Confianza: Esta mujer necesitaba creer o confiar en algo o en alguien. Cuando Jesús le ofreció el agua de vida ella inmediatamente le dijo dame de esa agua (YO LA NECESITO) y aunque ella creía que era un agua normal después se daría cuenta que era un agua única.
CONCLUSIÓN: Jesús ha sido bueno con nosotros al satisfacer nuestras necesidades cada día, él tiene una gran paciencia. Pero nuestra meta debe ser como es Jesús y si él pudo observar estas necesidades en Zaqueo y la Mujer Samaritana, debemos nosotros aprender a ver las necesidades de las personas que nos rodean.
Los dos eventos que vimos este día, tiene que ver con un encuentro con el Señor que cambió la vida de estos dos personajes y de muchos en Samaria. Igualmente si nosotros tratamos de aceptar, valorar, comprender, respetar, confiar apreciar, es decir, darle AMOR a las personas como son. Serán tocados por Jesús a través de nosotros.
Aceptación: Jesús ya sabía quien era ella. Era una mujer de la parte de Samaria los cuales no eran dignos para los judíos y era una mujer que había vivido con algunos hombres y el último ni era su marido. Simplemente Jesús la aceptó sin juzgarla.
Respeto: Jesús no le habló de cómo era su vida sino que como si no supiera nada entabló una plática edificante. A Jesús no se le quitó lo santo al tratarla como si fuera una de su pueblo. Solo la respetó.
Valoración: Ella pensaba que era inferior a los judíos y se ve claro en como se sorprende cuando Jesús le pide agua. Y Jesús la valoró tanto como cualquier judío que le ofreció el agua de vida.
Confianza: Esta mujer necesitaba creer o confiar en algo o en alguien. Cuando Jesús le ofreció el agua de vida ella inmediatamente le dijo dame de esa agua (YO LA NECESITO) y aunque ella creía que era un agua normal después se daría cuenta que era un agua única.
CONCLUSIÓN: Jesús ha sido bueno con nosotros al satisfacer nuestras necesidades cada día, él tiene una gran paciencia. Pero nuestra meta debe ser como es Jesús y si él pudo observar estas necesidades en Zaqueo y la Mujer Samaritana, debemos nosotros aprender a ver las necesidades de las personas que nos rodean.
Los dos eventos que vimos este día, tiene que ver con un encuentro con el Señor que cambió la vida de estos dos personajes y de muchos en Samaria. Igualmente si nosotros tratamos de aceptar, valorar, comprender, respetar, confiar apreciar, es decir, darle AMOR a las personas como son. Serán tocados por Jesús a través de nosotros.
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